Clases de danza, expresión y movimiento

Hoy en día, son muchas las personas que quieren perfeccionar o aprender una disciplina de baile. En concreto, la danza o ballet es óptima al concentrar movimiento y expresividad. Con la danza se adquieren importantes hábitos, como la disciplina, que nos sirve para otras facetas de la vida.

Clases de Danza

La delicadeza y belleza del ballet traspasa fronteras, siendo un tipo de baile algo complicado donde se precisa técnica pero también una gran imaginación. Los padres llevan a sus hijos de bien pequeños a aprender danza al aportar un gran sentido del ritmo y una estética de movimientos única.

En las clases de danza se realiza siempre un calentamiento previo que varía en función de la experiencia de los bailarines. El vestuario que se utiliza es cómodo y fino para dejar ver todos los movimientos corporales de pies a cabeza. Las zapatillas, primero de piel y redondas, con suela partida y posteriormente con puntas, es una de la características del ballet sin las cuales no es posible realizar diversos giros con pies y piernas.

Para el cuerpo suele utilizarse un mallot ajustado y una medias, además de un tutú o falda que no es obligatorio. En todo caso, en las clases de ballet se dan las bases y se recomienda el vestuario adecuado en cada momento.

El ballet es todo un arte, y como tal aporta una fuerte musicalidad a diferentes movimientos. Pero además engloba diversos beneficios, como la corrección de malas posturas y la fuerte elasticidad que se consigue con su práctica. Además, ayuda a desarrollar mejor la psicomotricidad y a una correcta coordinación de los movimientos, en tronco, brazos y piernas.

Además de las ventajas físicas, ayuda a la mente en muchos sentidos. Fomenta la participación entre personas y relaja de manera global, además de desarrollar los sentimientos y la imaginación en gran medida. Los movimientos son precisos y específicos para que el cuerpo pueda verse esbelto y ganar flexibilidad a medida que aumentamos nuestras clases de ballet.