Danza para niños y adolescentes

El baile tiene muchos beneficios para los niños y los adolescentes. Al aprender a bailar, se desarrollan capacidades que son muy valiosas para su desarrollo físico, mental y emocional, y mejoran en muchos aspectos. El baile no solo permite que crezcan sanos físicamente, sino que además tiene muchas otras ventajas relacionadas con tener más facilidad para socializar, aumentar la creatividad y fortalecer la autoestima.

Beneficios de la danza para niños y adolescentes

Mejora la salud. Los hábitos alimentarios y la forma de vida actual están haciendo que se extiendan entre los niños enfermedades y problemas de salud que antes se daban sobre todo entre los adultos, como la obesidad o la diabetes. Muchos de estos problemas se podrían evitar realizando ejercicio con regularidad, de ahí la importancia de que los niños practiquen algún deporte o alguna actividad física. El baile y las clases de danza son una de las mejores opciones, porque se trata de uno de las formas de ejercicio más completas. Mientras que en algunos deportes se ejercita mucho una parte del cuerpo y muy poco otras, en el baile se utiliza todo el cuerpo. Además, ayuda a mejorar la flexibilidad, la fuerza y la resistencia física y evita problemas como la obesidad infantil.

Ayuda a socializar mejor. Cuando un niño es tímido o tiene dificultades para socializar, las clases de baile le ayuda a mejorar sus destrezas en este sentido y perder el miedo a hablar y relacionarse con los demás. Todos los bailes son una actividad social, así que una de sus ventajas es que se aprende a cooperar y a trabajar en equipo. Como además se hace en un ambiente divertido, las destrezas sociales mejoran sin que el niño se dé cuenta.

Fortalece la autoestima. Crecer con una buena imagen de nosotros mismos es muy importante. A partir de la adolescencia, los niños se tienen que enfrentar a unos cambios en su cuerpo y en su forma de relacionarse con el mundo que pueden afectar a su autoestima. De repente, entran en un mundo de adultos en el que empiezan a aparecer las presiones sociales y estéticas, y cuesta aprender a manejar todo eso. Al mejorar la condición física y ayudar a socializar, el baile permite que los niños afronten esos cambios con la autoestima mucho más alta.

Desarrolla las habilidades musicales. El baile desarrolla el oído, la el ritmo y la coordinación, lo que está muy relacionado con las habilidades musicales y la creatividad. Además, distintos estudios han demostrado que la mejora en las habilidades musicales está muy relacionada con unos buenos rendimientos académicos, especialmente en áreas como las matemáticas. A pesar de que parezcan materias mus distintas, estimulan áreas similares del cerebro, por lo que al mejorar en una, se mejora también en la otra.

Desarrolla la creatividad. Cuando los niños empiezan a bailar, sobre todo si lo hacen a edades tempranas, desarrollan una serie de habilidades creativas que les van a acompañar para el resto de la vida. La creatividad, como cualquier otra habilidad, es algo que se puede potenciar y entrenar, no solo algo con lo que nacemos.