La danza del vientre: movimientos más allá del lejano oriente

La danza del vientre: Originaria de Oriente Medio, la danza del vientre es una coreografía interpretada por una sola bailarina en la que improvisa movimientos al son de la música.

La danza del vientre: Una danza de contrastes

La danza del vientre se caracteriza por la realización de movimientos ondulados y por la disociación del cuerpo, lo que permite a la intérprete combinar acciones de diferente ritmo en un mismo gesto.

Su centro de actividad se concentra en el vientre y las caderas, desde donde se dibujan diferentes figuras que se apoyan en el trabajo de hombros y pecho.

Gracias a la cantidad de músculos que participan en esta danza sus beneficios para la salud son múltiples. Los profesionales de esta disciplina destacan que su práctica habitual moldea la figura, corrige malas posturas, mejora la circulación sanguínea o mejora el funcionamiento del aparato digestivo.

Movimientos básicos

Existen dos movimientos básicos en la danza del vientre: los lunares y los solares. Los primeros son los movimientos ondulantes y redondos; los segundos son explosivos, pulsaciones y batidas. Con los movimientos lunares se transmite un estado de ánimo lánguido, de tristeza y melancolía. Con los solares, la bailarina expresa alegría, energía y celebración.

A partir de esta clasificación inicial, los movimientos se definen y clasifican en función de su complejidad, de la participación de una o varias partes del cuerpo, de la velocidad de balanceo, de su semejanza con animales, etc.

Algunos de los movimientos y las figuras más populares de esta danza son los siguientes:

  • El ocho: En él la bailarina mueve la cadera como si fuera un ocho sin final. Este movimiento se puede dirigir hacia el frente, para atrás, para arriba, para abajo, o con un lado de la cadera.
  • Gotas de cadera: En posición recta, la bailarina coloca una de sus piernas adelante de la otra. Entonces se sube la cadera del lado de la pierna que está al frente y lo repite. La pierna del frente debe estar en media punta alta.
  • El camello: Es como si la bailarina dibujara un ocho con todo su cuerpo. Para ello utiliza una pierna que coloca delante de la otra o las dos juntas y levemente flexionadas. La cadera la mantiene suelta, y la inclina hacia el frente. Luego eleva la cola para atrás y para el frente repetidamente.
  • Cúpula: Se trata de una figura en la que la bailarina mantiene los brazos ligeramente arqueados sobre la cabeza, con las manos unidas por las palmas.

    Vestimenta

    El vestuario que suelen llevar las bailarinas de danza del vientre tiene su origen en las intérpretes egipcias de los años treinta del siglo XX. Una imagen que fue ampliamente difundida por el cine y la literatura y que difería mucho de los dibujos y grabados anteriores a esta fecha. Así, en un primer momento, el atuendo original de las bailarinas ese componía de: una faja alrededor de la cintura y una falda de lino o algodón, manteniendo los senos al aire.

    Actualmente, las bailarinas visten un top o sujetador ajustado, un cinturón ajustado a la cadera que se denomina caderín y está adornado con monedas -lo que provoca un sonido peculiar al bailar-, y pantalones o faldas tipo harén.

Actualidad y nuevas aportaciones

La danza del vientre tal y como hoy se conoce es una mezcla de la danza oriental y bailes del Norte de África. Además, para hacerla más espectacular se han sumado elementos como velos, sables, crótalos, cascabeles, velas o alas de Isis, entre otros. Todo ello ha conllevado que esta danza se haya sistematizado y que se hayan confeccionado coreografías grupales, donde incluso participan hombres.

En la actualidad, muchas cantantes interpretan, en vídeos musicales, coreografías inspiradas en la danza oriental. Los casos más populares son los de Beyoncé, Rihanna, Nelly Furtado y Shakira.