La danza y el cine

Con títulos de películas como “Cantando bajo la lluvia”, “West Side Story” o “Dirty Dancing” sabrás que el siguiente artículo trata de la estrecha relación que ha tenido el baile con el cine. Desde sus inicios el cine ha recurrido al arte de bailar para expresar sentimientos y belleza, utilizando a bailarines como estrellas y a coreografías como reclamo del público, llegando a convertirse en un auténtico género.

La relación entre la danza y el cine

Todos recordamos películas en blanco y negro donde estilos como el claqué eran la tónica común en películas que tenían a bailarines de la talla de Gene Kelly o Fred Astaire como grandes protagonistas. Los musicales de Brodway también servirían cómo fuente de inspiración al cine, siendo normal ver en las carteleras del cine musicales tan reconocidos como “Brodway Melody” (1929) o “Funny Face” (1957).

En este sentido, el cine ha servido como herramienta para plasmar la evolución del baile en el siglo XX, quedando para la posteridad auténticas joyas donde las coreografías juegan un papel principal, como “West Side Story” (1961) o “Dirty Dancing” (1987).

Hubo películas que además marcaron época, como el film “Fiebre de sábado noche” (1977). En esta película aparece la figura de un verdadero icono de esta generación, Tony Manero, que reflejaba la locura del movimiento disco de los años 70. También será recordada la película “Grease” (1978) por sus coreografías y temas musicales. Curiosamente, estos dos largometrajes fueron interpretados sobresalientemente por el actor Jhon Travolta. Y si hablamos de Travolta no podemos olvidar aquel baile que protagoniza junto a la actriz Uma Thurman en la película “Pulp Fiction” (1994), un baile al que todos hemos recurrido en alguna ocasión.

El cine nos ha dado a conocer danzas tradicionales pertenecientes a culturas que difícilmente hubieran sido conocidas en tiempos antes de Internet. Es el caso de películas como “Zorba el griego” (1964), cuya escena de la danza popular griega del sirtaki, interpretada por Anthony Quinn, es aún recordada. Por otro lado, algunos films han plasmado la dureza y el sacrificio de la danza profesional. Es el caso de “The Turning Point” (1977) cuyo papel principal fue protagonizado por Shirley MacLaine y que refleja la profundidad el mundo del ballet clásico. Esta película obtuvo once nominaciones a los Oscar.

El género cinematográfico del baile no conlleva una pérdida de calidad. De hecho, en los últimos años, hemos podido observar como películas de baile como “El Cisne negro” (2010), o “The Artist” (2011) han sido galardonadas con algún Oscar.