Las mejores películas de baile

El cine se ha ocupado muchas veces del mundo de la danza. Dentro del género del musical se han producido algunas de las mejores películas de baile de la historia, con números ejecutados por los bailarines y coreógrafos más importantes del momento, pero también fuera de ese género se han producido películas que tenían al baile como protagonista. Algunas de ellas giraban en torno a la vida de los bailarines y del mundo de la danza profesional y otras se centraban en los aficionados, pero todas compartían la pasión por el baile. Aquí hemos reunido algunas de ellas.

Las películas de baile que no olvidarás

Fiebre del sábado noche (1977). Si hay un personaje mítico en la historia del cine dedicado al mundo del baile, ése es sin duda Tony Manero, el protagonista de Fiebre del sábado noche. O, mejor dicho, la interpretación que hizo John Travolta de aquel personaje, porque resulta difícil olvidarse de los movimientos del actor mientras bailaba con aquel traje blanco ajustado al ritmo de la música funky que reinaba en las discotecas a mediados de los setenta.

Dirty Dancing (1987). Otro de los clásicos dentro del género de las películas de baile. Patrick Swazy interpreta a Johnny Castle, un profesor de baile que se enamora de una de sus alumnas, que apenas es una adolescente. La pasión que comienza a surgir entre los dos es cada vez más clara durante las horas de entrenamiento y baile que comparten, a pesar de todas las dificultades a las que se tienen que enfrentar por las diferencias de edad y de clase social.

Billy Elliot (2000). Mucho más reciente que las anteriores, Billy Elliot cuenta la historia de un adolescente inglés que decide dedicarse a la danza clásica a pesar de la oposición de toda su familia, que procede de un barrio muy humilde y que se ha dedicado desde siempre a la minería. Aunque en la película no existen números de baile tan espectaculares como en otros filmes de este género, la cinta retrata muy bien cómo la pasión por el baile puede ser más fuerte que los prejuicios o las presiones sociales.

Cisne negro (2010). Cisne negro es probablemente una de las películas más profundas que se han hecho hasta ahora sobre el mundo de la danza clásica y los bailarines que se ganan la vida con ella. En ella se retrata con absoluta fidelidad las presiones que tienen que afrontar los bailaries profesionales en un mundo tan competitivo como el del ballet, donde además las carreras solo duran unos pocos años. Le gustará sobre todo a los que disfruten con la danza clásica, porque los números de ballet que aparecen en ella son muy impresionantes.

Step up (2006). Ambientada en un tipo de baile y de música mucho más callejera y urbana que las películas anteriores, Step up cuenta la historia de Tayler Gage y Nora Clark, que deciden trabajar juntos para conseguir su sueño de hacerse con una buena oportunidad dentro del mundo del baile.