Una forma de danza urbana: el popping

¿Has bailado alguna vez imitando a un robot? Pues si los ha hecho te has acercado a lo que es el estilo popping. Si tuviéramos que clasificar al popping lo incluiríamos dentro de los street style, danzas urbanas que tienen la improvisación como uno de sus pilares de ejercitación y donde podemos también encontrar modalidades distintas como el FreeStyle Hip Hop, el breakdance, el robot, el uprock o el tutting.

¿Qué es el popping?

El popping mace en California en los años 70 en el seno de la comunidad afroamericana de la ciudad de Fresno, es un tipo de danza consistente en generar contracciones y relajaciones musculares que van provocando estallidos en el cuerpo del bailarín. A estos estallidos se les conocen como pops.

Esta técnica puede aplicarse en diferentes partes del cuerpo. Podemos observar como los poppers, que es como se conoce a los bailarines de esta modalidad, utilizan la técnica en brazos, piernas, en el pecho o en el cuello. También puede combinarse con otros tipos de bailes street style.

Los “pop” se realizan bajo el acompañamiento de de distintos estilos de música que han ido variando según la década, los primeros poppers en la década de los 70 bailaban funk y música disco, para pasar en los 80 a bailarse con electrónica y música hip hop. En la actualidad, lo común es que se baile bajo temas de hip hop moderno o dubstep.

Si tuviéramos que resaltar alguna de las características del popping es la personalidad del bailarín a la hora de expresarse. Para poder dominar el popping hay que desarrollar la coordinación corporal y el sentido de ritmo, además de contar con una preparación física donde el entrenamiento aeróbico cobra importancia. A todo ello hay que sumarle los fundamentos básicos del baile que podemos aprender en academias especializadas de danza.

Como vestimenta es recomendable utilizar aquellas prendas que faciliten el movimiento corporal y que potencien su efecto estético, ropa ancha y complementos como gorras, pañuelos o calentadores.

Solo queda ponerse a bailar.