Bailar salsa en Barcelona

Hay muchas razones para aprender a bailar salsa: es divertido, hace que desconectes de las preocupaciones del día a día y permite conocer un montón de gente. Además, si se trata de un baile tan rápido y sensual como la salsa, las ventajas se multiplican: aprenderlo exige estar centrado en la clase, así que durante el tiempo que dura la sesión la rutina del día a día se queda fuera del aula. Por otro lado, es un baile muy social. Si vamos con nuestra pareja vamos a pasar un muy buen rato, porque permite hacer algo juntos que además es divertido y nuevo para nosotros. Si vamos solos o con amigos, podremos conocer gente mientras aprendemos y pasamos un buen rato.

Bailar salsa está al alcance de todos

Sin embargo, es importante elegir bien el lugar en el que aprender. La salsa no es un baile complicado, sobre todo si queremos tener un buen nivel pero no dedicarnos a ello profesionalmente, pero dependiendo de cómo nos enseñen puede ser más o menos fácil. De ahí la necesidad de escoger una escuela con prestigio y años de experiencia. Esa experiencia nos asegura que los profesores que trabajan en ella han tenido que pasar un proceso de selección exigente y que no solo son buenos bailarines sino que además saben cómo transmitirlo. Además, si nos gusta bailar y queremos aprender algo más que los pasos básicos, necesitaremos profesores de baile con experiencia. Los movimientos más sencillos puede enseñarlos cualquiera que sepa bailar, pero si queremos progresar y aprender algo un poco más complicado, es imprescindible contar con un buen profesor.

Por otro lado, ir a clases de salsa es una buena forma de aprender algo nuevo pero también una excusa para pasárselo bien y divertirse. Por eso es importante elegir bien el lugar donde aprender. Si la escuela y los profesores no son capaces de crear un buen ambiente en las clases y hacer que sea entretenido, lo más probable es que las clases no funcionen. Cuando vamos a una escuela de baile y las clases están demasiado masificadas, el profesor no presta atención a los alumnos o no es capaz de hacer que se relajen y pasen un buen rato, se acaba generando un mal ambiente que hace que perdamos el interés por las clases. De ahí, la necesidad de acudir a una buena escuela que cuente con buenos profesores que no solo sepan mucho de baile, sino que también tengan experiencia y sepan cómo llevar la clase para que sea entretenida y nos permita reírnos y relajarnos.

Si contamos con todo ello, las clases de salsa serán muy divertidas y enseguida iremos viendo los progresos, porque cuando algo nos gusta y nos lo pasamos bien, aprendemos sin darnos cuenta. Solo tenemos que dejarnos llevar por el ritmo y enseguida veremos que el baile fluye por sí mismo, y que con una cuantas clases ya es suficiente para empezar a manejarnos y, sobre todo, a divertirnos bailando.