Danza oriental y coreografías con velo

Cuando se habla de danza oriental, son muchas las posibilidades en cuanto a los estilos con las coreografías que la mayor parte de la población conoce porque en algún momento se han hecho populares.

En ese orden de ideas, uno de los elementos que ha marcado una cierta importancia en cuanto al desarrollo mismo de las danzas orientales las coreografías vinculadas con ellas, es el velo, que se trata de una pieza de tela que por sus características y el modo en que se emplea en este tipo de danza pasa a ser fundamental.

El velo en la danza oriental

A grandes rasgos hay que empezar por destacar que el velo es una pieza hecha de tela, que en el mejor de los casos es de seda, aunque en determinadas ocasiones también se opta por la gasa. Asimismo, según sean las circunstancias la forma puede ser rectangular o semicircular. Como parte de la danza oriental hay que mencionar que el pelo es uno de los elementos que más se utilizan en occidente, principalmente por las personas que aún se encuentran en un nivel de principiantes, ya que su uso es bastante fácil y a su vez le aporta una gran belleza al baile como con.

Vale la pena destacar que el pelo puede ser usado durante toda la pieza musical que se piense bailar como parte de una coreografía de danza oriental o en su defecto, se puede tomar la decisión de desprenderse del velo en algún momento particular para volver o quizá no a recuperarlo y así finalizar la danza con este elemento. Según sean las circunstancias, una misma persona puede hacer uso de uno o de varios velos, de todos modos, lo más común en este tipo de situaciones, es que se opte por usar únicamente un velo, el cual es de forma rectangular y es sujetado con ambas manos, siempre con la posibilidad de modificar todo lo que se ha mencionado de acuerdo con lo que se busque.

En aquellas situaciones en las que se tome la decisión de hacer uso de dos velos o doble velo, el baile o coreografía adquiere una connotación distinta y a su vez se precisa de unas habilidades diferentes por parte de quienes bailan para que la danza oriental siga siendo tan atractiva como todas las personas la conocen.

Para finalizar y profundizar sobre estas situaciones en las que hay dos velos, lo usual es que se encuentren superpuestos para así dar un poco más de color o que en su defecto sean ambos semicirculares de manera tal que cada uno pueda ser sujetado con una mano distinta. Incluso en ocasiones pueden ser hasta cuatro velos.