Trucos para bailar mejor

El miedo al ridículo suele ser uno de los factores más importantes para aquellas personas que no se atreven a bailar. Sin embargo, hay muchas maneras de conseguir mayor seguridad a la hora de bailar. Una de ellas es acudir a clases de baile. El asesoramiento de los profesionales puede ser muy útil para que te sientas con una mayor confianza cuando tengas que bailar con la chica o el chico que te gusta. De hecho, es muy habitual que las personas que se casan decidan recibir clases de profesionales para no dar tanta pena ni hacer el ridículo cuando tienen que bailar delante de todos los invitados en una ocasión tan especial.

De todos modos, no solo sirve con ir a clases de baile. Hay que seguir practicando durante el tiempo libre sin el asesoramiento del profesor. Debes sacar las horas necesarias para practicar todo aquello que has aprendido en clase. Es la mejor manera de mejorar tu técnica. Además, puedes compartir con tu pareja o tu familia todo aquello que has aprendido en clase y será muy divertido para todos. Si consigues sacar tiempo para repetir aquello que has hecho en clase, seguro que el próximo día te sentirás con mayor seguridad.

Un aspecto que a veces no se tiene demasiado en cuenta es la flexibilidad. Si eres flexible y tu cuerpo puede hacer todos los movimientos que le exiges, serás más armonioso y el estilo de baile será mucho más refinado. Cada uno tenemos una fisionomía diferente y es posible que necesites estirar los brazos, las piernas, el cuello, la espalda, etc. También es un una buena manera de conocerte mejor a ti mismo y lo puedes combinar con otras prácticas como el yoga, tan de moda últimamente.

Como no podía ser de otra manera, fijarse en los grandes bailarines profesionales también es una buena manera de aprender a bailar mejor. No tienes más que entrar en Youtube y buscar el nombre de los grandes bailarines de la historia y podrás fijarte en cómo se comportan cuando están bailando.

Independientemente de que se te dé mejor o peor, siempre tienes que ser consciente de tu progreso. Aunque sean pequeños pasos (nunca mejor dicho) los que les des hacia delante, debes celebrarlo y alegrarte por ello. La motivación interna es tan importante como la externa, así que no te dejes guiar únicamente por las buenas palabras que te diga el profesor, sino también por lo que sientas tú por dentro al realizar un paso bien hecho. Eso sí, también tienes que ser consciente de que no todo el mundo tiene el mismo talento natural para el baile y por eso cada uno lleva su propio ritmo de aprendizaje.

Aunque parezca una tontería, ponerse a bailar delante del espejo también nos dará una sensación más precisa de cómo nos estamos moviendo. Si te has fijado alguna vez eb las academias de baile, suelen realizar las coreografías delante de grandes espejos puesto que así hay una mayor consciencia de los errores y los aciertos a lo largo de la actividad.